Los comercios minoristas de la Comunidad Valenciana sufren uno de cada cuatro robos

Un comprador que sale con una prenda de más tras pasearse de forma disimulada por una pequeña tienda de ropa. Un trabajador desleal cogiendo dinero de la caja del bar en el que tiene contrato como camarero. Un conjunto de jóvenes que realizan una pequeña travesura y acaban llevándose uno de los productos que pueblan un pequeño escaparate. Un pequeño grupo organizado que aprovecha la poca vigilancia en un establecimiento de barrio durante un momento concreto. Cuatro ejemplos que definen una misma problemática: Uno de cada cuatro hurtos que se producen en la Comunitat Valenciana cada año tiene lugar en comercios minoristas. Así lo avalan los datos de un reciente informe elaborado por la consultora Checkpoint Systems, que atestiguan que durante 2015 se cometieron un total de 24.220 delitos de este tipo en tierras valencianas. La cifra toma relevancia al cruzarse con los registros oficiales del Ministerio del Interior, ya que en el mismo ejercicio se produjeron 78.917 hurtos en Castelló, Valencia y Alicante.

La mayor concentración de población –y la mayor influencia de turistas en tiendas„ causa que sean Cataluña (59.952 hurtos en comercios minoristas), Madrid (49.280) y Andalucía (32.220) las únicas tres autonomías que superan a la Comunitat Valenciana en el escalafón autonómico.

A su vez, se da la circunstancia que mientras a nivel nacional se registró un descenso del número global de incidentes cercano al 4 %, la tendencia en tierras valencianas fue totalmente opuesta. Así, los comercios minoristas en la Comunitat Valenciana sufrieron un 3,6 % más de hurtos, lo que se traduce en 849 sustracciones más en 2015 respecto al ejercicio precedente. Las fuentes consultadas confirman que los artículos fáciles de ocultar y de alto valor económico suelen ser la presa predilecta de los «cacos». Y alertan sobre el aumento de este tipo de situaciones en fechas como las navideñas: el crecimiento de las ventas también conlleva el de los robos. Por último, avisan sobre la presencia de pequeños grupos organizados que llegan a Valencia procedentes de pequeñas poblaciones y por la situación de las grande superficies: el 75 % de los robos se dan en sus instalaciones.